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12 de diciembre de 2016

PUEBLOS QUE FORJAN…UN PENSAMIENTO, UN SENTIMIENTO Y UNA CREENCIA...

Hoy después de muchos años nos encontramos sentados en el viejo poyo, frente de la cocina y nuestra mirada se pierde por los verdes cerros del Ututo, llega a mi memoria muchos recuerdos pero estos recuerdos son ejemplos vivos de mi amor, de mi gran amor por mi tierra, que me llena de orgullo y melancolía que se estremece en mi cuerpo, el corazón se me retuerce, pero no mata en mí, el sentimiento de alegría, de poder hoy ver esta película de nuestras vivencias, bien vale la pena narrarlo pero desde adentro desde lo vivido, desde lo trajinado ampliamente sin distorsiones, de ese gigantesco crisol en que hierve la vida y que las historias tejidas por los hombres desde la costa, a veces lo desmerecen al referirse a este escenario natural y misterioso como son nuestros pueblos serranos.

Pero en nuestros recuerdos siempre hay pasajes de dura realidad, también de vivencias de fuerte colorido, cuyos múltiples detalles, expuestos por cada uno, van pintando nuestras propias posiciones personales describiendo así, lo existido a las nuevas generaciones.

Hoy mirando todo los verdes cerros que rodean a nuestro pueblo, se nos viene todo a la mente desde nuestra niñez, cuando nos levantábamos muy temprano al primer canto del gallo para tomar el cushal de papas, para luego partir a la chacra montados en el burro shapra, rumbo a Toldobamba a Muchugran o tal vez a Aulla, porque no, a Majada, Llamacocha, o la Vaqueria o al barbecho de Lijadero, nuestros hermanitos menores, puestos sus ponchos marrones de lana de oveja teñidos en nogal y a la vez desteñidos por el tiempo, corrían tras de Papá...

Todos tras del shapra, que cargaba el arao, amarrado del aparejo, arrastrando el timón que iban rayando el polvoriento camino y con su sonido puro casi virginal característico de los pueblos que trabajan la tierra y viven del campo.

El hermano mayor y la minga, ya están trayendo la yunta. Ellos se han adelantado temprano para que los bueyes coman y estén listos para arar.

Muy pronto llegamos a la chacra, Papá y la minga echan su bolo, con las hojitas mágicas de los andes y la mística cal de las entrañas de los cerros, para llenarse de energías y así empezar la faena. Ya han llegado los bueyes se tiene que unsir, dos hombres toman las viejas y duras coyuntas, y ponen el rojizo yugo domador sobre la nuca de los bueyes dando muchas vueltas las coyuntas en los cuernos y en seguida ponen el timón en el balsón y el guiador tiene que poner la clavija.

Se empieza a barbechar, el sembrador con una mano agarra el arao y con la otra mano la garrucha y con su grito característico hacen avanzar a la yunta que abren los surcos en la fértil tierra, los demás peones con la puntilla o la picota van tras del arador volteando las champas, removiendo los terrones.

Tiempos aquellos como poder olvidar cuando mirábamos al sol que se ubicaba en el centro del cielo, y sin temor a equivocarse ya eran las doce del mediodía, nuestros cuerpos debilitados por el esfuerzo físico y el calor, volteábamos a cada rato la mirada hacia el camino por donde vendrían las locreras, que al solo verlo te llenabas de alegría y de fuerzas para seguir trabajando y ellas al llegar traían el sustancioso y sabroso shambar con su carán de chancho al centro, de segundo sus alverjas revueltas con papa, y nunca faltaba la cancha ni el shinte, siempre preparado por manos campesinas.

…Ver a la locrera era sentir una alegría esperada, generadora de ánimo, al verla venir puesto su sombrero blanco, con su cinta negra, cargando su pullo con las ollas, envueltas cuidadosamente con las oscuras quepinas, hilando con su rueca a la cintura, la lana de color hoque, deslumbrando con el arte de sus dedos el gran baile del uso versus el tortero.

De allá de la otra loma nos llama don Negro Mario para preguntar si tal vez han visto su burro jobero y sus caballos, ¡Él no sabe que sus animales dañinos están en su chacra de papas de don Mono Arcadio!.

Y por arriba por loma del viento se escucha los ladridos de los perros y por todas partes se armonizan, de cerca… a lo lejos las melodías de los silbidos, que corean huaynos serranos ¡Qué alegría de nuestros hermanos campesinos!

Llega la tarde unos regresan al pueblo otros se quedan en los pequeños ranchos se improvisa la tullpa, para cocinar, o calentar la merienda, acompañado de su café de cebada quemada...

Escribir en estos momentos, es querer perennizar en Mí, los momentos imborrables de la siembra, cuando puestos la alforja de multicolores, lleno de semillas, íbamos tras el arador esparciendo la papa, el trigo, la cebada, la alverja o el maíz uniformemente en la chacra... ¡Qué experimentados sembradores!

Después de la siembra pronto se volverá a desyerbar o tirapar y cutipar la chacra, para dejarlo sin malas yerbas y así garantizar una buena cosecha.


Si la cosecha es de la papa es toda una tradición, todo el pueblo llegaba a sus chacras con su peara de burros para llevar la abundante y diferentes variedades de papa, sacados de cada surco, en donde los más pequeños muchachitos, en una sana competencia buscabamos alegres el cusay. ¿Pero no saben en donde había bastantes cusayes? ¡En el Purun del hermano mayor… en donde más!

Si cosechábamos el trigo o la cebada, todos con su josin a segar, luego a enfardelar el tercio para llevarlo a la parva, que ha sido preparada con un mes de anticipación aplanándolo con el mazo de palo. Luego otros palliquean las espigas dispersas en el rastrojo para que no se pierda nada.

En seguida se amarran las bestias para trillar la parva donde se disuelve el grano de la espiga, después de este ritual empezaremos a ventear con la horqueta y con la ayuda de la pala se separara el grano de la paja, siempre con complicidad del fugaz viento, que algunas veces nos traicionaba obligándonos a dormir en la parva dentro de la paja gruesa.

Pero…que momentos, que hermoso para nuestra infancia era quedarse a dormir en la parva. Por las noches contemplabas el cielo despejado, contabas las estrellas hasta quedarte dormido, distinguías las figuritas formadas por ellas mismas, que la abuela, siempre decía… ese es el río Jordán.

Aclarando el día escuchabas el trinar de los pajarillos, sus hermosas melodías como de la pichuchanca, el chiguisho, el cargache, el picaflor, los jilgueros, el huaychao, las tortolas, etc.

Ya llego la mañana vamos a traer el agua cristalina del puquio, para preparar la panisara con papas peladas y bastante ají para el frío.

Así trascurre la vida en el seno de nuestro pueblo, los acontecimientos devienen armoniosamente y adquieren tonalidades especiales, la praxis en nuestro pueblo engendran entre los humanos un trato de “corazón a corazón”.

Estar en la chacra uno internaliza la naturaleza se siente parte de ese misterio y curioseas imaginablemente lo indefinido, tras de cada fenómeno natural, experimentas lo enigmático de ella, logrando coexistir en un todo.

Pero los cuentos ancestrales en el pueblo, deliran terribles presagios al escuchar el canto de aves malagüeras, como la paca-paca, que escalofría el cuerpo al más oriundo poblador, o el guergosh que surcan juntos con el alma el cielo, o el tuco que canta cerca de la casa del que va a morir. Presagios que nos manda la naturaleza a los hombres que anuncian la muerte del paisano.

¡Cho…dicen que el chushek viene del barrio en el hombro del muerto, por el camino de los tramposos, y se va al panteón!

Y seguramente en el pueblo hoy mismo, habrá carrashpo, donde por tradición se acompaña y das los pésames a los dolientes. En la casa del difunto, todos echaran su bolo, habrá mucha coca, cal para los checos y alcohol para el caliente gro, para todos los acompañantes durante toda la noche. También se contaran cuentos e historias de muertos más escalofriantes que producirán miedos incontenibles…


Esos miedos que no son más que miedos a nosotros mismos… Pero felizmente para varear habrá algunos chistes para mayores y chismes de las brujas y curanderas malévolas y así entre catarsis amanecía, hasta comer la mazamorra de Chiclayo y el caldo de vaca, que eran señales de haber cumplido. Porque mañana será el entierro, donde todos lloran por las calles, camino al panteón en medio de cánticos cristianos y melodias irihentes de una banda de músicos, que a través de sus instrumentos expresan el dolor del alma, que contagia el dolor ajeno, y lo culminante es que en cada esquina se repite el responso del cantor acompañado de su agónico violín, a lo lejos queda solo el silencio total y la tristeza se eleva al cielo azul, cerca del sol casi ausente y desde lejos se contempla a un pueblo unido tras del féretro camino al final... la tumba...

Pueblo serrano, pueblo mágico, muchas cosas hemos vivido hermanos, retomemos la mirada a ese pueblo lleno de recuerdos milimétricos, como aquellos cuando saltábamos la pirca, de los corrales para sacar cañas, choclos, las uvas negras del saúco, o los purpuros verdes en lo alto de los alisos.

Pueblo de ecuerdos, en donde antes en la tarde, desaparecíamos con la enamorada, debajo del Shiraj, al costado de la pachalanga en el caserón viejo lleno de shailes o ¡Cómo no recordar otros sitios! En donde nos veíamos las caras tras coincidencias y necesidades biológicas sanas, convertidas hoy en nostalgias verdaderas.

Allá, el tiempo no se media por lo que marcaban los relojes o fijaban los calendarios. Los segundos, los minutos y las horas se remplazaban con sucesos. Así nadie se citaba a tal o cual hora, para tal o cual fecha. Si … no al primer canto del gallo, a la salida o puesta del sol, a la hora de la merienda, o para navidad, semana santa o para fiesta de septiembre, o a partir desde que parió la vaca, de la última cosecha de habas, desde que llego fulano o desde que murió zutano, etc. ¡E ahí nuestras referencias!

Esta es nuestra tierra la que conocemos a fondo y que esta metida, en nuestras entrañas y jamás Dejaremos de recordarla y quererla hasta el último día de nuestra mismísima muerte. Pero seguirá recordada también por nuestras nuevas generaciones todo dependerá mucho de nosotros hacerla querer y respetarla o también odiarla y olvidarla.

…Tierra querida con tus torrenciales lluvias, con tus peligrosos rayos definidos en relámpagos y temidos truenos, que gracias a ellos desde muy niños entendimos las leyes naturales: “Como la luz siempre es más veloz que el sonido” o ¿Cómo no entender la ley de la gravedad?, cuando los blancos granizos golpeaban nuestras orejitas o el suelo aquellas tardes de lluvias, causantes de huaycos, que embravecían nuestros ríos, pero igual aprendimos que el río de la pampa era más viejo, por su cauce, que el rio del barrio, este se salía de un lado hacia otro; alterando la tranquilidad creando suspenso; pero siempre sus aguas han cruzado y cruzaran nuestro pueblo. ¡Pero no debemos alterarlo…!

Aquellos atardeceres, casi serrando la noche, en donde empezaban los ensordecedores chirriar de los quis-quis y del chullulluk, rompiendo el silencio desde los eucaliptos, alisos, shirajes o debajo de las piedras; escenarios en donde bajo este sonido armonioso y en complicidad de las noches muchos de nosotros iniciamos una relación sentimental que tal vez… ha perdurado toda una vida o quizá dejó un ensueño imborrable, porque somos seres con conciencia, seres con sentimientos y a veces el sentimiento mata…

Pero ahí está ese pueblo donde pasamos alegrías, tristezas, desengaños, hambres, fríos, esperanzas, etc. Todo lo llevamos en lo más subliminal de nuestro ser…Que si de nuevo tuviéramos que elegir el lugar de nacimiento, siempre seria Conchucos...

... Conchucos pueblo de tradiciones y de festividades muy arraigadas como la fiesta de Setiembre, la más trascendental de nuestro añorado pueblo, en donde se empieza con la corte de leña del prioste, donde cada paisano tiene un papel actoral muy altruista, como el Julio Shentao tiene que trepar los árboles, el sapo de mayas a los bravos, Serapio a la chicha de jora, la Tía Dominga con la Abuela Teresa a la cocina, a sazonar el mechao de la carne de los toros criados en gélidas punas donde cada setiembre se despiden para no volver… y así un sin número de actividades y gracias a sus responsables y donantes garantizan una de nuestras más famosas tradiciones.

Las entradas, sus bailes sociales, la carrera de doce, la infaltable y pomposa luminaria, la carrera de cintas, su campeonato de fútbol, concluyendo con la tradicional tardes taurinas, así se traduce septiembre en donde todos los hijos Conchucanos llegan de distintas geografías del mundo con la fe de pedir o agradecer al Viejo de Animas por el milagro, que no es más que su propio mérito y trajín de cada hombre en las circunstancias que le ha tocado vivir. Pero a bailar en la fiesta donde nos reencontraremos con nuestra familia, con los viejos amigos o entablar nuevas amistades, ahí encontraremos al cho del barrio, de la pampa o la plaza…¡ Habla Sobao, Colorau, Motongo, Jisho, el guataraco Shilve, el tataco Shanti, o Doña Lushi, Claudina, Meche, Shiva, Dona, Matilde, Ofemia, Shavela, etc. Costumbres de nuestros pueblos, destiladas en los filtros de las tradiciones y de la religión, modificadas a través del tiempo.

Tierra serrana…llamada así por los españoles, pero cuna de guerreros por tradición, engrandecida por la voluntad y decisión de su gente progresista…observándote e inspirándome en ti, tan vieja como tan nueva, podríamos tal vez escribir aquí la verdadera historia de la identidad como "Nación Conchucana".

Tierra Peruana, Tierra Pallasquina, Tierra Conchucana, lugar de torrenciales lluvias y nevados perfectos, en donde nacen y se acunan caudalosos ríos, que desde las frías y verdes punas como Huabumbo, Lichicocha, Suitucocha, Collparagra,Yanabamba, Magistral y Ututo van dejando a su paso constancia hasta llegar a formar los chungos de la playa o la pampa, huertos naturales donde se lucen las más variadas y bellas flores, como la frondosa y aromática chamichuy, la inquebrantable paqra, la floreciente rima rima o el guagor con su flor de indescriptible color, entre otros…

Hermosas punas donde la canción del ensueño es producida por el viento, que recoge todos los sonidos de la madre tierra, en ella se funden las notas, que produce el pajonal junto a los errantes vientos, mezclándose con el triste canto de las avecillas y el tímido sonido de las alas del cóndor…

La jalca o janca de extensas laderas de abundante hicho, para el esparcimiento de los herbívoros, campos donde se reproducen y moran los más extravagantes insectos, sierra de lagunas bien diseñadas como La Celeste, Quinualcocha, Llamacocha, challuacocha, Labrascocha, de tranquilas aguas acariciadas por las ráfagas suaves del sutil viento en los atardeceres cuando el sol nos abandona por dar luz a otros horizontes.

Punas de gigantescos cerros deshielados por el tiempo, donde choca con furia el viento, es ahí cuando el gemido de la montaña adquiere repentinas modulaciones adormecedoras, llamados por el hombre “hora del encanto”…Que no es más que el arrullo del canto de la puna con acentos misteriosos y sordos rumores que surgen de la combinación del pantano y el pajonal.

Todos estos elementos heterogéneos combinados constituyen la canción del serrano, expresado en la quena y la guitarra… Sierra Peruana, sierra Pallasquina, sierra Conchucana, te recordamos y te queremos, tierra de aire puro; como es puro todavía el corazón del pallasquino; aun donde es puro y sincero el amor…

Aquí debemos afirmar si la historia es el espejo donde las generaciones venideras haden contemplar la imagen de las generaciones que pasaron; esta narrativa tiende a ser la fotografía que refleje las vivencias y costumbres de un pueblo, teniendo mucho cuidado en las dificultades de hoy que posiblemente fueron las decisiones de ayer y que las decisiones de ahora pueden ser el pesar del mañana…

P.D:

…"Conchucos, sentimiento que vive en cada uno de nosotros y forma parte de nuestra herencia y la de nuestros hijos. Conchucos estará unido, cuando nuestros niños puedan jugar sin preocupaciones ni hambre, cuando nuestros jóvenes puedan elegir libremente un verdadero futuro, cuando podamos vivir con dignidad… Conchucos es más que una frase, es nuestra lucha, nuestro sueño, nuestro objetivo"


Por: Carlos Rodriguez.

21 de septiembre de 2013

PUEBLOS QUE FORJAN…UN PENSAMIENTO, UN SENTIMIENTO Y UNA CREENCIA

Parte: II

…Ver a la locrera era sentir una alegría esperada, generadora de  ánimo, al verla venir puesto su sombrero blanco, con su cinta negra, cargando su pullo con las ollas, envueltas cuidadosamente con las oscuras quepinas, hilando con su rueca a la cintura, la lana de color hoque, deslumbrando con el  arte de sus dedos el gran baile del uso versus el tortero.

De allá de la otra loma nos llama don Negro Mario para preguntar si tal vez han visto su burro jobero y sus caballos, ¡Él no sabe que sus animales dañinos están en su chacra de papas de don Mono Arcadio!.
Y por arriba por loma del viento se escucha los ladridos de los perros  y por todas partes se armonizan, de cerca… a lo lejos las melodías de los silbidos, que corean huaynos serranos ¡Qué alegría de nuestros hermanos campesinos!

Llega la tarde unos regresan al pueblo otros se quedan en los pequeños ranchos se improvisa la tullpa, para cocinar, o calentar la merienda, acompañado de su café de cebada quemada...

Escribir en estos momentos, es querer perennizar en Mí, los momentos imborrables de la siembra, cuando puestos la alforja de multicolores, lleno  de semillas, íbamos tras el arador esparciendo la papa, el trigo, la cebada, la alverja o el maíz  uniformemente en la chacra... ¡Qué experimentados sembradores!

Después de la siembra pronto se volverá a desyerbar o tirapar y cutipar la chacra,  para dejarlo sin malas yerbas y así garantizar una buena cosecha. Si es de la papa es toda una tradición, todo el pueblo llegaba a sus chacras con su peara de burros para llevar la abundante y diferentes variedades de papa, sacados de cada surco, en donde los más pequeños muchachitos, en una sana competencia buscabamos alegres el cusay. ¿Pero no saben en donde había bastantes cusayes? ¡En el Purun del hermano mayor… en donde más!

Si cosechábamos el trigo o la cebada, todos  con su josin a segar, luego a enfardelar el tercio para llevarlo a la parva, que ha sido preparada con un mes de anticipación aplanándolo con el mazo de palo.  Luego otros palliquean las espigas dispersas en el rastrojo para que no se pierda nada.
En seguida se amarran las bestias para trillar la parva donde se disuelve el grano de la espiga, después de este ritual  empezaremos a ventear con la horqueta y con la ayuda de la pala se separara el grano de la paja, siempre con complicidad del fugaz viento, que algunas veces nos traicionaba obligándonos a dormir en la parva dentro de la paja gruesa.

Pero…que momentos, que hermoso para nuestra infancia era quedarse a dormir en la parva. Por las noches contemplabas el cielo despejado, contabas las  estrellas hasta quedarte dormido, distinguías las figuritas formadas por ellas mismas, que la abuela, siempre decía… ese es el río Jordán.

Aclarando el día escuchabas el trinar de los pajarillos, sus hermosas melodías como de la pichuchanca, el chiguisho, el cargache, el picaflor, los jilgueros, el huaychao, las tortolas, etc.
Ya llego la mañana vamos a traer el agua cristalina del puquio, para preparar la panisara con papas peladas y bastante ají para el frio.

Así trascurre la vida en el seno de nuestros pueblos, los acontecimientos devienen armoniosamente y adquieren tonalidades especiales, la praxis en nuestro pueblo engendran entre los humanos un trato de “corazón a corazón”.




1 de abril de 2011

Pueblos que forjan… un pensamiento, un sentimiento y una creencia...

Parte: IV

…Tierra querida con tus torrenciales lluvias, con tus peligrosos rayos definidos en relámpagos y temidos truenos, que gracias a ellos desde muy niños entendimos las leyes naturales: “Como la luz siempre es más veloz que el sonido” o ¿Cómo no entender la ley de la gravedad?, cuando los blancos granizos golpeaban nuestras orejitas o el suelo aquellas tardes de lluvias, causantes de huaycos, que embravecían nuestros ríos, pero igual aprendimos que el rio de la pampa era más viejo, por su cauce, que el rio del barrio, este se salía de un lado hacia otro; alterando la tranquilidad creando suspenso; pero siempre sus aguas han cruzado y cruzaran nuestro pueblo. ¡Pero no debemos alterarlo…!

Aquellos atardeceres, casi serrando la noche, en donde empezaban los ensordecedores chirriar de los quis-quis y del chullulluk, rompiendo el silencio desde los eucaliptos, alisos, shirajes o debajo de las piedras; escenarios en donde bajo este sonido armonioso y en complicidad de las noches muchos de nosotros iniciamos una relación sentimental que tal vez… ha perdurado toda una vida o quizá dejó un ensueño imborrable, porque somos seres con conciencia, seres con sentimientos y a veces el sentimiento mata…

Pero ahí está ese pueblo donde pasamos alegrías, tristezas, desengaños, hambres, fríos, esperanzas, etc. Todo lo llevamos en lo más subliminal de nuestro ser…Que si de nuevo tuviéramos que elegir el lugar de nacimiento, siempre seria Conchucos...

... Conchucos pueblo de tradiciones y de festividades muy arraigadas como la fiesta de Setiembre, la más trascendental de nuestro añorado pueblo, en donde se empieza con la corte de leña del prioste, donde cada paisano tiene un papel actoral muy altruista, como el Julio Shentao tiene que trepar los árboles, el sapo de mayas a los bravos, Serapio a la chicha de jora, la Tía Dominga con la Abuela Teresa a la cocina, a sozonar el mechao de la carne de los toros criados en gélidas punas donde cada setiembre se despiden para no volver… y así un sin número de actividades y gracias a sus responsables y donantes garantizan una de nuestras más famosas tradiciones.

Las entradas, sus bailes sociales, la carrera de doce, la infaltable y pomposa luminaria, la carrera de cintas, su campeonato de fútbol, concluyendo con la tradicional tardes taurinas, así se traduce septiembre en donde todos los hijos Conchucanos llegan de distintas geografías del mundo con la fe de pedir o agradecer al Viejo de Animas por el milagro, que no es más que su propio mérito y trajín de cada hombre en las circunstancias que le ha tocado vivir. Pero a bailar en la fiesta donde nos reencontraremos con nuestra familia, con los viejos amigos o entablar nuevas amistades, ahí encontraremos al cho del barrio, de la pampa o la plaza…¡ Habla Sobao, Colorau, Motongo, Jisho, Shilve, Shanti, o Doña Lushi, Claudina, Meche, Shiva, Dona, Matilde, Ofemia, Shavela, etc. Costumbres de nuestros pueblos, destiladas en los filtros de las tradiciones y de la religión, modificadas a través del tiempo.

Tierra serrana…llamada así por los españoles, pero cuna de guerreros por tradición, engrandecida por la voluntad y decisión de su gente progresista…observándote e inspirándome en ti, tan vieja como tan nueva, podríamos tal vez escribir aquí la verdadera historia de la identidad como "Nación Conchucana".


LUMINARIA


 

19 de marzo de 2011

Pueblos que forjan… un pensamiento, un sentimiento y una creencia

PARTE: III

Estar en la chacra uno internaliza la naturaleza se siente parte de ese misterio  y curioseas imaginablemente lo indefinido, tras de cada fenómeno natural, experimentas  lo enigmático de ella, logrando coexistir en un todo.
Pero los cuentos ancestrales en el pueblo, deliran terribles presagios al escuchar el canto de aves malagüeras, como  la paca-paca, que escalofría el cuerpo al más oriundo poblador, o el guergosh que surcan juntos con el alma el cielo, o el tuco que canta cerca de la casa del que va a morir. Presagios que nos manda la naturaleza a los hombres que anuncian  la muerte del paisano.
¡Cho…dicen que el chushek viene del barrio en el hombro del muerto, por el camino de los tramposos, y se va al panteón!
Y seguramente en el pueblo hoy mismo, habrá carrashpo, donde por tradición se acompaña y das los pésames a los dolientes. En la casa del difunto, todos echaran su bolo, habrá mucha coca, cal para los checos y alcohol para el caliente gro, para todos los acompañantes durante toda la noche. También se contaran cuentos e historias de muertos más escalofriantes que producirán miedos incontenibles…

Esos miedos que no son más que miedos a nosotros mismos… Pero felizmente para varear habrá algunos chistes para mayores y chismes de las brujas y curanderas malévolas y así entre catarsis amanecía, hasta comer la mazamorra de Chiclayo y el caldo de vaca, que eran señales de haber cumplido.  Porque mañana será el entierro, donde todos lloran por las calles, camino al panteón en medio de cánticos cristianos y melodias irihentes de una banda de músicos, que a través de sus instrumentos expresan el dolor del alma, que contagia el dolor ajeno, y lo culminante  es que en cada esquina se repite el responso del cantor acompañado de su  agónico violín, a lo lejos queda solo el silencio total y la tristeza se eleva al cielo azul, cerca del sol casi ausente y desde lejos se contempla a un pueblo unido tras del féretro camino al final... la tumba...



Pueblo serrano, pueblo mágico, muchas cosas hemos vivido hermanos, retomemos la mirada a ese pueblo lleno de recuerdos milimétricos, como aquellos cuando saltábamos la pirca, de los corrales para sacar cañas, choclos, las uvas negras del saúco, o los purpuros verdes en lo alto de los alisos.
En donde mañana más tarde,  desaparecíamos con la enamorada, debajo del Shiraj, al costado de la pachalanga en el caserón viejo lleno de shailes o ¡Cómo no recordar el famoso Sheraton de la virgen! En donde nos veíamos las caras tras coincidencias y necesidades biológicas sanas, convertidas hoy en nostalgias verdaderas.

Allá, el tiempo no se media por lo que marcaban los relojes o fijaban los calendarios. Los segundos, los minutos y las horas  se remplazaban con sucesos. Así nadie se citaba a tal o cual hora, para tal o cual fecha. Si … no al primer canto del gallo, a la salida o puesta del sol, a la hora de la merienda, o para navidad, semana santa o para fiesta de septiembre, o a partir desde que parió la vaca, de la última cosecha de habas, desde que llego fulano o desde que murió zutano, etc. ¡E ahí nuestras referencias!

Esta es nuestra tierra la que conocemos a fondo y que esta metida, en nuestras entrañas y jamás Dejaremos de recordarla y quererla hasta el último día de nuestra mismísima muerte. Pero seguirá recordada también por nuestras nuevas generaciones todo dependerá mucho de nosotros hacerla querer y respetarla o también odiarla y olvidarla.

28 de julio de 2010

RECUERDOS JUVENILES INBORRABLES

Corrían los días en año 1993 una cierta mañana en el colegio, el director mando llamar a todos los integrantes de la selección de fútbol del colegio, ya reunidos todos, el director y nuestro entrenador también presente, nos dijo: hay una invitación del colegio de Cabana para ir a jugar con la selección de fútbol. ¡buena! ¡que chévere! Gritamos en coro interrumpiendo al director, todos se alegraron, de verdad se sentía una profunda alegría ir a jugar con la selección de futbol de tu colegio.

¿Están de acuerdo? pregunto el director. !Si profe estamos de acuerdo¡ muy bien dijo, pero vamos a trabajar muy duro para ir, pero iremos a ganar y traer la copa, ¡si profe! Tenemos que traer la copa, decían todos en grupo. Muy bien entonces desde mañana empezamos a entrenar pero antes de nada quiero decirles que su entrenador será el profesor de educaron física aquí presente. ¡esta bien profe! Gritamos todos, ya ni queríamos saber quien seria nuestro entrenador, estábamos emocionados con la convocatoria y la invitación que todos queríamos que se llegue pronto el campeonato para ir a jugar. Acordamos salir ha entrenar a las 6:00 de la mañana hacer puro ejercicios y en la tarde a partir de las 3:00 puro fútbol. Así se quedo y eso fue nuestra rutina durante 20 días.

A los entrenamientos fuimos convocados más de 20 jugadores pero como se iban intensificando los ejercicios tambien iban disertando algunos de los alumnos hasta quedar 16 seleccionados un grupo compacto todos se esforzaban por los entrenamientos que lo hacían de modo serio, científico, aplicado, como si fueran unos profesionales a punto de preocuparnos por nuestra alimentación, descansar temprano, interesados no sólo en realizar los ejercicios bien para evitar lesiones, sino en que se vea que efectivamente lo dan todo, incluso fuera de las canchas.

Pero de todo lo armonioso que parecía los alumnos no llegaban ha una buena convivencia con el entrenador, ya que era un profesor nuevo, era el primer año que enseñaría en el colegio, todos se hacían demasiadas bromas y el entrenador lo molestaba escucharlas, aunque ellos querían entrar en más confianza con el profe pero no lo gustaba nada las actitudes de los alumnos.

Un cierto día, nuestro entrenador, se quejó con el director y renunciando ser el entrenador de ésta selección. ¿Pero cual es el motivo? pregunto el director, “este grupo no obedecer, no ser caso indicaciones solo queren patear balón” era un hombre que hablaba el quechua y por ende vocalizaba diferente algunas palabras. Nosotros casi nunca llamábamos balón solo pelota, pero el profe solamente decía balón, los alumnos lo pusieron como apodo al profe “balón”.

Por cierto, el lector atento habrá caído en la cuenta que hasta el momento no he dicho el nombre de nuestro entrenador, pero es que ¡lo he olvidado!. Es curioso cómo funciona la mente en estos casos. Alguien que fue tan importante para mí, en aquellos años, primero para bien, porque fue un hombre amable, buen profesional de educación física que supo lidiar con nuestras inquietudes y palomilladas, su nombre ha quedado perdido en mi memoria, sepultado por otros nombres, otros recuerdos. En realidad lo que sé de él que fue natural de Huaraz, profesor titulado en la especialidad de educación física. Ya poco importa saber el nombre. Para mí, él siempre será “El Profe Balón”, una figura en aquel tiempo tan importante cuyos recuerdos, que ahora convierto en relato, aún están teñidos para mí con el color de lo trascendente. Era en fin alguien de quien aprendimos muchas técnicas deportivas, cuyos ejercicios dependía que me acostara cada noche, con dolores y hasta sentarse hacer nuestras necesidades con tal sufrimiento, pero cada mañana también levantarse de la cama con la sonrisa por la esperanza de jugar en el campeonato invitado.

Corrió como 20 días de entrenamiento, hasta que llegó el día de viajar a Cabana, por la noche todos nos despedíamos de nuestros amigos, compañeros y de las chicas que acostumbrábamos visitar todas las noches, por la mañana del día siguiente a las 5 de la mañana los más entusiastas tocaban la puerta de los demás compañeros, ahí tambien se escuchaba el tintan de la campana del colegio, a las 6 de la mañana estábamos saliendo rumbo a la capital de la provincia con la fé y la esperanza de traer la copa. Caminando la subiada de Sulchir grupo, grupo se veía de lo lejos subir la trocha de la “z”, pero ustedes se preguntaran que es la “Z” no es solo una letra del alfabeto, si no, que el camino que va hacia Cabana hace una curva en un cerro en forma de una “z”, por eso todos de la provincia lo llaman así, divisamos por el alto “Choloque” y de ahí llegamos a Llakchimachay y llega el limite de la frontera de Huandoval pasando por una cadenas de lagunas, llamadas Pusacocha, a las 11 de la mañana llegamos al sitio llamado tres acequias territorio de Cabana, ahí almorzamos, nos lavamos en las frías aguas de estas acequias.

Bien comidos, seguimos el viaje, cerca de la 1 de la tarde estábamos entrando al pueblo de Cabana, ahí,  nos esperaban dos filas de estudiantes con una banda de músicos, nuestro director recibió un ramo de flores nos dieron la bienvenida y emprendimos la marcha hacia el colegio nacional “Apóstol Santiago” de Cabana, por la calle algunas gentes nos regalaban manzanas, pan, gaseosa, etc. la multitud aplaudían nuestra llegada ya en el colegio hubo una ceremonia muy corta ratificaron la bienvenida, ahora lo hizo la “Miss Cabana” una joven muy bella lógicamente la mas bella de Cabana, todos nos miraban, otros jóvenes murmuraban de distintas maneras.

Después que pasó la ceremonia nos invitaron al estadio deportivo ahí ya estaban todas las delegaciones uniformadas y listas para darse el play de honor. Pero nosotros que veníamos de tan lejos y caminando no, nos esperábamos la sorpresa que nos tenían lista. El supuesto sorteo ya estaba, y claro con la mañosa actuación siempre de los cabanistas, en ese instante nos dicen que teníamos que jugar frente al equipo de Cabana. Se comentaba que a la selección de Conchucos se le temía por tener buenos jugadores, por eso como dije mañosamente nos hicieron jugar cansados por el largo viaje. El profesor Manuel fue a la mesa ha reclamar, era injusto hacernos jugar porque estábamos cansados, todos veníamos caminando solo dos alumnos aviamos llevado caballos, pero la trampa estaba hecha, la mesa no acepto nuestro reclamo, tuvimos que jugar; ya era las 4:30 de la tarde, todos nos afilamos los huesos y salimos al campo muchos encomendándose al “señor de las Animas”. Y sin antes recibir las buenas vibras de mucha gente, cabanista y conchucanos que nos daban aliento, recuerdo con orgullo a una mujer que nos trasmitió fuerza y coraje, Doña Carmen Marreros “vamos muchachos ustedes pueden vamos a darle una paliza a estos cabanistas” nos dijo, agarrando una canasta redonda lleno de manzanas, esto es para ustedes, nos dijo.

Mi entrenador reclamó la atención de la mesa y del árbitro a gritos, como es posible que hasta arbitro ya avían escogido, pero ya era tarde, lo sentía un ambiente a complot contra la delegación Conchucana.

Ya todos los jugadores en sus respectivos puestos, pitó el arbitro y empezó el juego, Shilico era, sin duda, el mejor defensa y el alma de nuestro equipo. La espectacular velocidad de Pugula y de Taño, que jugaban en la punta, formaban la pareja letal que hacían que nos teman los demas equipos, Eran el alma y los pies del equipo. Sin embargo, las virtudes de los demás jugadores hacían compacto al equipo.

Era un verdadero espectáculo el encuentro las gentes hacían barra, un grupo de jovencitas colegialas se apostaron en el arco de nuestro equipo, con piropos, gritos y tirando piedrecillas como para desconcentrar al arquero, era una tarde de tensión, fiesta y de gozo en los espectadores.

Entré en el campo con el miedo habitual, como siempre mientras lo hacía con la cabeza gacha, observaba mi camiseta. Mi entrenador me dijo mil y una veces que no la mirara, que la camiseta era para identificarme ante los demás, no para mí. Pero yo no podía evitarlo. Me gustaba jugar con camiseta, porque podía imaginarme que era un profesional. También al correr miraba mis codos y rodillas, llenas de heridas causadas por las piedras que habitaban en nuestro campo de “picullo”.

¡Qué mundo, el área! sabia muy bien cómo moverme en ella. Nunca supe muy bien si quería estar cerca del balón, de su trayectoria, o lo más lejos posible del mismo, el area, en ese espacio en el que uno haga es tan trascendente, allí donde todos tienen puesto la mirada.

Me peleaba con el delantero que llegaba al área, Tal y como nos había enseñado mi entrenador. Era un delantero recio un trigueño buen jugador, siempre ganaba en fuerza solo "Shilico" controlaba pateándolo por cualquier parte, la gente gritaba insultaba por las patadas exageradas que lo daba, termino el primer tiempo y ningún gol, ya podia sentír la desesperación de los cabanistas su entrenador un poco moreno delgado de piernas "chuecas" con cigarro en la boca gritaba como un callejero a sus pupilos.

Empezó el segundo tiempo ya entraron con mas fuerza nos atacaban, pero no concretaban entonces se dejaba notar la parcialidad del arbitro por que nos cobraba todas la pelotas adelantadas cobraba posición, nos hostigaba demasiado, faltando 10 minutos cobra un penal inexistente en contra nuestra, todos reclamamos asta nuestro entrenador entró a la cancha, pero ya estaba cobrado se tenia que respetar, todo la tribuna se acerco al área para ver, el delantero recio, fue el que tenia que patear el penal, coloco el balón en el punto penal, yo me acerque y al oído le dije, “una apuesta a tu hermana que no me haces gol” desconcertado solo se quejo con el arbitro, regrese a mi arco abría los brazos saltaba y miraba fijamente el valón y su cara del jugador ya notaba el nerviosismo, de pronto pitó el arbitro, gane la iniciativa adelante cuatro pasos cerré el arco, mira, patea y choca en el travesaño sale la pelota fuera de la cancha, un silencio cabanista, nosotros con mas animo jugábamos, pero de ahí en adelante cambio la actitud del arbitro, todo roce con jugador cabanista cobraba a favor de ellos, a los dos minutos el arbitro cobra otro penal, todos queríamos desaparécelo al arbitro ¡estaba comprado este descarado!, el tumulto de la gente a favor y en contra estaban dentro de la cancha. De pronto veo acercarse desde la tribuna corriendo ha un hombre cobrizo alto de largos brazos puesto un sombrero, abriendo a la gente que estaba en la cancha y de dos certeros puñetazos lo desplomo al arbitro que tendido en el gras gritaba, mas se acrecentó el pánico los gritos, etc, etc. Y con una voz gruesa dijo “estoy en la cárcel onde mas me van a meter carajo” en ese mismo instante se acercaron cuatro policías agarraron de los brazos y se lo llevaron.

Quedo la incógnita entre todos nosotros quien era ese hombre de tan bravo coraje?, unos decían es el “PODEROSO”, efectivamente era nuestro bravo conchucano el “Poderoso” estaba sufriendo carceleria en Cabana, pero como es las realidades de nuestros pueblos que no sabemos reconocer, aprender, conocer o entererarse de los acontecimientos históricos de nuestros pueblos, pocos sabíamos porque estaba en la cárcel nuestro Hermano conchucano, pero es para la reflexión este episodio, como te identificas con tu pueblo ya sea en el deporte, en la defensa de las tierras, o de la institucionalidad o cualquier de los ordenes, Era precisamente lo más admirable en la actitud de “poderoso”: su alto nivel de conciencia solidaria, así como su gran disposición para acompañar las grandes o pequeñas batallas, las autoridades, nuestros padres y talvez nosotros mismos que éramos jóvenes no teníamos conciencia de las cosas de los problemas de nuestra comunidad, y esto es un mal que no debe seguir así. Debemos ser mas solidarios preocuparnos por los que hacen nuestra historia, y que debe quedar registrado los acontecimientos ó sucesos de nuestros pueblos. A partir de este hecho todos de la selección por la noche y preguntábamos y comentábamos el hecho. ¿Por qué lo tienen a poderoso en la cárcel? ¿Cuánto tiempo estará en la cárcel? Y muchas preguntas que nosotros no entendíamos las cosas aunque algunos daban diferentes respuestas y comentarios, como: “esta por indiferencia de las autoridades” ó “esta porque don Shilve y don…”

CONTINUARA...

25 de abril de 2010

CATARSIS EN UN SALON DE CLASES

Se acabó… Permiso!... Estas fueron las palabras que balbució nuestro querido profesor, cuando entro al aula y con un aire de sabelotodo, dejo su fólder sobre el pupitre que le correspondía y frotándose las manos, agarró una tiza y la mota. Mirando a todos ¿Algún voluntario que borre la pizarra? dijo. Y en ese mismo instante voltea la mirada a dicha pizarra, da una leída a todo lo que está escrito ahí y sin más palabras que las primeras agarró sus cosas y salió casi corriendo, se dirigía hacia dirección.

Mientras tanto los alumnos en el salón estaban alborotados ¡borren! ¡borren! quien ha escrito ¡borren! por favor decían las mujeres con desesperación y miedo. Mientras que algunos rompían los silencios esporádicos con largas carcajadas y con frases de distinto calibre: ¡borren nos van a joder a todos! Y otros decían ¡No jodan, que nos boten a todos, a ver si pueden!, hay mas colegios en el Perú para poder estudiar.

¡No importa compadre, nadie habla¡ Dijo el “Crespo”, todos se miraron como dando una confirmación o diciendo nadie es culpable.

Esperaban con ansiedad que el profesor regresara a dar seguramente una gritada y amenazar como era costumbre de los profesores que los trataban a sus alumnos como a unos soldados en sus improvisados cuarteles, con palabras fuertes, amenazando siempre con un palo, amenazando de truncar sus estudios de votarles definitivamente del colegio, entonces siempre todo nuestro futuro estaba a voluntad de ellos, ¡si! te prohibían hacer cosas del mismo desarrollo psíquico y biológico de un joven de 15, 16, años.
Los alumnos querían saber por qué se había salido el profesor sin explicación, porque un profesor con experiencia sabe resolver inquietudes de sus educandos, el sabe cómo hacer entender y hacer que el alumno adquiera conocimientos, se supone un maestro es el que puede orientar, moldear a sus alumnos, pero ¿qué paso? ¿Al profesor se le apagaron las neuronas de su sistema racional y su afectividad en la didáctica o fue un semejante fracaso académico que parecía demostrar que estudiar no valía de nada, o que en las aulas lo que se enseña era m… ?

Las ventanas del salón estaban repletas de rostros, unos atónitos, otros burlones, otros tristes, otros curiosos que no entendían nada de lo que ocurría en la dirección, pero sabían que aquel profesor que siempre sentado en el escritorio dictaba su clase leyendo su libro capitulo por capitulo ese era todas sus clases, este profesor creía ser el más respetable e insigne profesor, no imaginaba que todos sabían lo inmoral, y un oportunista político que era.
De pronto los que miraban por la ventana dijeron ¡ya vienen!, ¡viene el director los auxiliares y el profesor!, el silencio se apoderó del salón, entraron los cuatro, casi en unísono se pusieron a leer la pizarra, volteo la mirada el director hacia todos, que estaban quietos de miedo, ¿Quién lo ah echo esto?, me dicen o ahora mismo les boto del colegio, ahora mismo los mando traer a sus padres, y traemos a la policía y irán presos los responsables… uno de los auxiliares se paseaba por los pasadizos entre las carpetas, y miraba fijamente a la cara uno por uno, seguro en su interior pensaba que tenía técnicas psicológicas para descubrir al responsable de esas pintas, pero para los alumnos era chistoso su actitud, que se miraban maliciosamente y se querían morir de risa, ¡ya se quien lo hacho! dijo mirando a los más inquietos, a los que casi siempre hacían travesuras, "caballero no más que salgan al frente antes que lo saque de las orejas" dijo con acento dictatorial.

"Todos los alumnos miraban fijamente la pizarra soportando la riza que causaba, les doy 20 minutos, para que vengan y pidan disculpas. En seguida empezaron a recoger todos los cuadernos, ¡todos saquen sus cuadernos! Todos sacaron, dejaron sobre las carpetas, los profesores recogieron y empezaron a contrastar las letras de los cuadernos con de la pizarra, y después de unos minutos el auxiliar llevo al brigadier del salón a la dirección, lo sometieron a un interrogatorio como de película, amenazas les decían que era un tema extremadamente delicado, debería de hablar quíenes son los responsables, o el se iría del colegio, él como delegado del aula tenia el deber de velar por la tranquilidad y saber todo lo que pasa en el salón, ¿nos cuentas todo? o ¿te votamos del colegio a ti? tu has venido al colegio para que aprendas que seas otra persona, no un chacrero como tu padre, si tu no descubres quien lo ha hecho, avisaremos a la policía y van ha encontrar al responsable y seguramente irán a la cárcel, nuestro compañero soporto las amenazas mas crueles que un tranquilo estudiante puede escuchar y imaginar. Pero era inútil que lo interroguen porque el no sabia nada del tema, y era el mas tranquilo, y el mas chancón según el lenguaje estudiantil.

Ya éramos jóvenes de cuarto grado, queríamos que nos hablen de una realidad actual, éramos consientes de lo que se decía en clase y lo que se actuaba dentro de la sociedad, lo que se hablaba de moral, de respeto, era puro palabras, nos provocaba repugnancia al saber que los que hablaban de moral eran los mas inmorales, la razón teórica de la autoridad a quien ya habían faltado el respeto.

Aquellos días de clase donde un grupo de compañeros discutían y hablan sobre el comportamiento de las autoridades, nos provocaba una repentina rebeldía nos desorientaba descubrir la mentira guardada por los dizque insignes de nuestro pueblo, de las mentiras del arreglo bajo la mesa, y del odio a los propios campesinos...!!!.

Entre tanto, encerrados en su laberinto, los profesores yacían sentados en sus sillas contrastando o igualando el tipo de letra de los cuadernos con la pinta en la pizarra, escogieron los cuadernos de dos alumnas y tres alumnos que supuestamente las letras eran parecidas a las pintas y se lo llevaron a los cinco a la dirección.

Entonces, el silencio del salón se rompió con escandalosas y grotescas carcajadas continuas que les hacían doblarse y revolcarse sobre sus estómagos llenos de comida, y al mismo tiempo, vacíos por el vértigo de la incertidumbre del futuro. Eran carcajadas salidas de lo más profundo de la rebeldía, de espíritus desorientados que encubrían con su falsa alegría aquella tragedia nacional.

Había compañeras yacían inertes y con la mente en blanco. Se tapaban los oídos para no escuchar los murmullos y las carcajadas de los alumnos que salían del salón y que perforaban su dignidad del profesor. Si supiera realmente lo que sabíamos y pensábamos de él, seguramente se pondría ha mirar con dolor tantos años de su vida. Recordaría seguramente con vergüenza todos sus vaticinios hechos en clases con su cátedra de moral, y creyéndose el intelectual en sus conversaciones informales con sus colegas, amigos, vecinos y familiares.
El país vivía una crisis política. Avivamos cualquier pensamiento de cambio, porque éramos conscientes que estábamos en el lodo, autoridades, educadores, dirigentes se peleaban por un trozo del queso, por la radio escuchábamos los escándalos políticos en lima. Como Jóvenes queríamos encontrar una persona pulcra un héroe, un guía, una persona como se nos decía en el discurso, o en la clase, pero en el discurso era una cosa y en la práctica era otra, el Loco decía, “La historia no es más que el recuento impredecible de la locura del mundo” Era inútil taparse los oídos.

“… Todos querían ser más vivos que los demás: tráfico de influencias; pago por favores; picardías en las colas de los bancos o de cualquier institución pública o privada, directores robándose la beca “dándolo siempre al hijo del profesor”, robándose el pote de leche que el gobierno regalaba a los pobres para hacerlos cómplices también, el dirigente comunal se agarraba la mejor chacra, expulsaban a comunero que les descubría sus actos dolosos, el profesor pidiéndolo matrimonio a la alumna. Entonces, todo parecía venirse abajo por la carcoma de la pudrición moral. El Soberano el pueblo el dueño del territorio y de sus riquezas nos dimos cuenta de que la estafa, el egoísmo y la ambición nos estaban acabando a todos y que seguramente a nuestros hijos y a nuestros nietos no les quedaría sino un pueblo o un país de malandros encorbatados con oficina.…”
¿Cómo es posible que la política te haya vuelto un bagazo? Decía el “Pelao”, Vas a perder el trabajo por inmoral; vaticinaba.
Finalmente, llegó el grupo de profesores con los cuadernos, entraron y se posesionó un silencio profundo en todo el salón. Era un espectáculo, pues todavía incrédulos los estudiantes se miraban entre sí buscando respuestas.

Nadie á echo esto. ¿Quien a hecho esto? ¡Esto es un colegio con todas las de la ley sus sonzonasos! ¡Qué es lo que pasa, hablen y no se hagan los pendejos! Si nadie habla daremos parte a la policía, que investiguen y pediremos que les lleven a la cárcel... Llamo a unos cuantos alumnos los mas tímidos tu dime ¿quien a hecho estas pintas? El alumno con miedo y una mirada mendiga y con voz baja y temblorosa contesto “no se profesor” ¡su babosazo que sabes entonces! Todos con mas miedo todavía, entonces a estos maestros el saludo, la venía era por respeto o por miedo?

Los estudiantes estaban atónitos por aquel vocabulario jamás escuchado del director en un salón de clase y mucho menos proferido por aquel honorable intelectual, que nosotros estudiantes ingenuos creíamos que los profesores tenían una moral impecable, aunque la duda seguía entre algunos de ellos si se trataba del insigne educador poseído por un espíritu burlón, de un loco o de un imitador.

Después de unos minutos de tensión los profesores se retiraron dejándonos bien amenazados y seguimos con la clase. Pero seguramente reflexiono el profesor y opto por otro tipo de actuar y hacer clase.
El profesor no notaba las miradas inquisidoras, pues su mirada extraviada vagaba por encima de las cabezas de sus estudiantes como observando los escenarios históricos o leyendo en el libro imaginario que reeditaba en su mente.

Repentinamente, miró sobre las carpetas de los estudiantes y reclamó: ¿porque no escriben? Todos obedecieron como quien no quiere contrariar a un demente peligroso. Luego de sentir la tranquilidad que da la obediencia de sus discípulos, con voz calmada el profesor prosiguió su clase de educación cívica, más que eso fue clase de historia: “la constitución es una diarrea de palabras… nadie respeta la ley, es que ni a la madre hemos querido respetar en este país…
Siempre Lima queriéndose llevar las preseas para dominar a las provincias. Una minoría, más astuta y más arrecha que la mayoría, siempre apoderándose del poder sin utilizar ninguna herramienta que no fueran las armas, la traición, el golpe de estado, las riquezas, la trampa. Y fíjense si no somos traidores que el centralismo en este país lo fundaron los criollos apoyados por los provincianos, siempre los criollos oportunistas y los provincianos no teniendo la capacidad para tomar el poder, los provincianos defendiendo la libertad, defendiendo nuestro país, porque la mayoría de las montoneras fueron provincianas, la independencia lo ganamos los pueblos rurales, provincianos del país. Pero oportunistas criollos hambrientos no han sido sino saqueadores de la patria, como aquí en nuestro pueblo que unos se fueron a la capital y volvieron para robarle a su propio pueblo nativo, antes los hacendados eran los patrones que maltrataban a nuestros paisanos hoy los alcaldes maltratan peor y son patrones con nuestra propia plata.

La cosa se puso peor cuando descubrimos el petróleo, el salitre, el guano de la isla, el caucho: todo el mundo de adentro y de afuera nos volvimos locos y la ambición se posesionó más que nunca del alma de cada uno como si por fin hubiera aparecido El tan apetecido Dorado y los genes conquistadores hubieran despertado de su letargo de años”.

“Unos fueron más tiranos que otros. Algunos torturaron, masacraron, expulsaron y explotaron a sus propios hermanos, como si fueran extranjeros. Parecían gobiernos enemigos de su propio pueblo. Eran pésimos hermanos, pésimos padres, pésimos hijos. Los hombres inspirados tal vez por los genes occidentales, se creían dueños del país

¿En que periodo estamos ya Profesor, es decir, qué año?
Dijo un estudiante con lápiz extenuado, reposando sobre su cuaderno repleto de apuntes difíciles de comprender por la velocidad con que escribía toda aquella información que se derramaba del cerebro sobre excitado de su antes detestado profesor. Aquel estudiante estaba atrapado por aquella singular manera de contar la historia, y ya convencido de que se trataba de su odiado profesor, no le importaba un carajo que no estuviera en su sano juicio, porque lo que decía tenía un sabor a verdad que jamás había probado en ninguna clase.

¿Porque el cambio de actitud del profesor? Se dio cuenta que nosotros sabíamos que era pura charlatanería, la historia oficial que siempre nos enseñaban?
Pero el problema de las pintas no quedo ahí sino pasó a ser tomado con más calma por los profesores, no avisaron a la policía como amenazaban…

Los que escribieron eran un grupo de jóvenes inquietos provocados por la edad y talvez influidos por algunas lecturas de personajes y acontecimientos universales, esta pinta en la pizarra lo hicieron con una flor de rosa, esta era difícil de borrar y estaba escrita con letras grandes, frases que se prohibía pronunciar en todo el estado peruano.

Los cuadernos no los sirvió de mucho porque a los que les pertenecían no fueron los responsables, en ese instante de los hechos nadie culpaba a nadie aunque muchos sabían quien lo hizo, pero nadie dilato en ese instante, pero como fueron pasando las horas, y empezó las riñas entre algunos compañeros y empezaron a señalar culpables unos con razón otros sin razón, como a nuestro querido compañero, “Pelao” fue expulsado un mes injustamente, solo por no llevarse bien con otra compañera de salón que llego desde lima para estudiar en el pueblo “Nancy” una criolla vivaz, culpo directamente al “pelao” sin ninguna razón, dijo al director “yo lo he visto profesor el ha hecho esa pinta” era una vil mentira, solo seis alumnos sabían de esa pinta. Pero el “Pelao” asumió la expulsión sin dilatar a los demás compañeros.

Nos dejo perplejos la compañera acusadora nos parecía rara su sonrisa de sarcasmo y su mano puesta en la boca para atajar una risotada que estaba a punto de estallar. Al mismo tiempo, sus ojos llorosos no dejaba entender cuál era su verdadera emoción, si alegría o tristeza, pero se atrevió ha acusar.



(CONTINUARA)


Escrito por: Carlos Rodriguez

31 de octubre de 2009

AL SHINGO CON CARIÑO

Es difícil cuadrar una nota para un personaje, pintoresco a un conocido por los de su tiempo como SHINGO, En efecto este ha sido uno de esos personajes únicos, raros en el buen sentido del término, o sea que no se encuentra todos los días o a cada rato; fue un sujeto especial original, católico que seguramente los jóvenes de mis tiempos se recordaran, el daba un aspecto mas a la tradición en Conchucos.
Un hombre que casi nunca se veía que conversaba con alguien, solo parecía comunicar al interlocutor con el sonido ruidoso de un aparato de madera, nadie sabe quien fabrico este aparato, pero en el pueblo era conocida como “matraca”. Shingo era el hombre que tomaba la delantera en las procesiones con su sonora “matraca”.
El “Shingo” llamado por las gentes del pueblo, los jóvenes solían gritarlo de lejos ¡shingooo! y el con tal rapidez solía girar la mano con el bastón que llevaba, ¡bueno no lo decían bastón! si no lo llamaban “lloqui” este es una florida anécdota un cierto día de festividad iban las gentes a visitar al que organizaba la fiesta y claro el Shinguito era infaltable en estos eventos, también para poder saborear los ricos potajes locales que los habitantes tan generosamente los compartían, así que pasando él por la avenida principal un joven que conocía las acciones de “Shingo”… hoy que me acuerdo se llamaba SEGUNDO, el apelativo de “shingo” lo molestaba de tal manera que reaccionaba violentamente con el “lloqui”, si este notaba que la voz era mas lejos agarraba piedras y arrojaba a cualquier lugar con tal furia que a veces perdía el equilibrio y caía al suelo.
bueno volviendo a la anécdota, el joven palomilla se cercioró que el transeúnte estuviera cerca y pego un grito de Shingooo… este reacciono dándole con el lloque a la espalda del transeúnte y lo hizo caer a un pozo que avía en la calle, fue tal el golpe que se lo dejo tendido a aquel hombre sin moverse un buen rato, que cual hombre agredido reacciona de inmediato a contestar al agresor pero seguro con una impotencia de no poder pegarlo a un humilde siego.El palomilla gozaba por lo ocurrido SHINGO o mejor dicho Segundo protagonista de muchos eventos quedo grabado en mi mente y seguramente en las mentes de muchos conchucanos de distintas épocas . “shingo” se encuentra entre los hombres católicos a la vez pintoresco como particular, de modo que ha sido muy difícil olvidar su figura para quien lo conociera de siempre o de paso, y a su vez rotundamente querido para quienes probaron el almíbar de sus gestos y su dedicada y puntual asistencia en las misas de las noches o de los domingos realizadas en nuestra iglesia conchucana.
Este personaje tan sencillo fue un hombre de baja estatura que tenia una rara dificultad en un ojo que siempre miraba de lado, Shingito casi siempre paraba puesto un poncho ya sea de día o de noche, un sombrero infaltable como todo conchucano, nadie sabia si este hombre tenia familia o si alguna vez tuvo un hogar y si fue abandonado era un hombre sin quejarse ni al aire ni a la almohada.El Shingo, ninguno de nosotros se atrevería afirmar donde nació, en qué día y en qué año y cual fue sus apellidos. Estos hechos o personajes no quedan registrados en escritos, Nada extraño ni anormal para aquellas épocas y para un Conchucos que no se interesaba de recopilar información ni de sus acontecimientos más trascendentes, casi para nadie importante ser anotado en sus libros oficiales ni particulares.
Lo cierto es que, ajustando al máximo nuestras vivencias y recuerdos, podemos justificar esta semblanza por las notas del personaje. Así pese haber sido un hombre solitarios que en cualquier fiesta celebrada en algún hogar conchucano el estaba presente, con su figura tan peculiar, este personaje al parecer era cuidado por nuestras hermanas de la iglesia de nuestro pueblo.

Escrito por C. Daniel.

15 de junio de 2009

MAGISTRAL DE LOS RECUERDOS





Después de unos 15 años he vuelto a pisar aun los verdes pastos de magistral. Magistral tierra de mi niñez, balcón de Conchucos y balcón de mis recuerdos hoy he visto los trillizos cerros guardianes de Magistral el pugo, huakchara, y ancapata, que apuntan al cielo azul como dedos gigantes arañando el aire quieto de este hermoso jardín de Conchucos. Cerros con sus abruptos desfiladeros por donde surcaba a pie para mirar el ganado que silenciosos gozaban por el verde pastizal, en aquel entonces: una puna verde con abundante flores silvestres, medicinales y fantásticos animales de diferentes especies y casi con lluvia todo el año, con su verde pacra y su frondosa chamichuy.

Ahora magistral 'lugar barbechado por maquinarias de las transnacionales', qué lejos quedaron aquellos tiempos de mi adolescencia, cuando vestido de lluvia iba al río bullicioso de aguas cristalinas con el balde a sacar el agua para preparar los alimentos. Melancólico escuchaba su ruidoso sonido de la corriente de este río el que llevaba mis penas de un desamor.
En las vacaciones escolares temporada de lluvia solía ir a magistral gozaba por los verdes campos perfumados por flores que no se encuentran en otra parte de la tierra, en la cima de estos cerros solitario podía ver el sin fin del cielo que se acariciaban con las montañas en la lejanía, por aquellos desfiladeros del cerro el indio, retando al fuerte viento podía sentir la hermosura de la naturaleza; abecés estos cerros se convertían tan temidos con un ruido estruendoso cuando chocaban los vientos de lichicocha y de pelagatos, estos vientos de julio hacen rugir este puntiagudo cerro. Contemplando el verde magistral en su celeste cielo surca sus aires el cóndor con sus lento volar, como un fiel guardián de estas hermosas punas.

En los días de agosto verano para magistral pareciera que está cerca del sol, sintiéndose sus picantes rayos que se combinan con el viento que hacen silbar a los pajonales. Bajo un cielo azul y transparente creía ser el mas feliz disfrutando del encanto de la puna, los jilgueros halagaban el oído con sus cantos, las flores de multicolores parecía una interminable y colorida alfombra natural.

En un Mañana no muy lejano… Magistral será un pedregal de piedrecillas y pampas de lodo de piedra triturada como mudos testigos de la ambición del gran capital que lo chuparán el sustancioso mineral de sus entrañas y talvez aquellos cerros donde escuchaban armoniosos mis cantos de poesía, esos cerros talvez y de hecho desaparecerán.
Se convertirán en un hondo y maligno “hoyo” con olor a pólvora y nitrato, lloraran y su llanto derramara hacia el rió, entonces no podremos tomar sus aguas porque estarán combinadas con sus lagrimas y magistral triste desolado llorando una vida entera se quedara, no hay marcha atrás ya empezó su exterminio. He pasado cerca del rió llamacocha de aguas cristalinas se a vuelto ruidoso como que estuviera pidiendo a gritos que no dejemos llegar esas lagrimas vertidas por magistral… pero como castigo de nuestra indeferencia no podremos usar esas aguas porque son lagrimas vertidas por nuestra traición.

POR: C.DANIEL